Después de una semana llena de entrenamientos físicos y a caballo, desde que pusiera pie en el estribo, Andy Cartagena ha vuelto a torear a caballo, en su finca de Finestrat. Siete meses han transcurrido de aquella tarde gloriosa en Barcelona, en la que desgraciadamente cortó la temporada.
Se estaba haciendo muy larga la recuperación, pero por fin hoy se ha puesto de corto para volver a sentirse torero.
A lomos de Laurel, Magno y los nuevos caballos que está preparando para la nueva temporada, ha dado lidia a dos becerras, en las que ha podido demostrar el toreo que lleva dentro, tras acabar el tentadero un Cartagena sonriente comentaba "he disfrutado mucho, lo necesitaba".