Andy Cartagena, operado en el Hospital Quirón de Barcelona el pasado mes de julio de una sinovitis en su rodilla derecha, ha decidido, por recomendación médica, dar por finalizada su temporada. El rejoneador ha querido, a través de Burladero Rejoneo, agradecer a todos los aficionados las muestras de afecto recibidas en estos momentos.
- Ilusiones aparcadas para esta temporada, Andy.
- Si, la verdad es que ha venido un poco de forma inesperada, no esperaba llegar a este punto a estas alturas de la temporada, quería cumplir todos mis compromisos, de hecho intenté torear en algunos sitios pero, después de torear en Barcelona ya no pude aguantar más.
Ahora las ilusiones iniciales se han convertido en otras. Esta es ya la cuarta operación y estoy contento, los médicos también que es lo fundamental, lo peor es que el tiempo de recuperación está siendo más largo de lo que yo esperaba.
- ¿No estás evolucionando bien?
- Si, pero pensaba que iba a ser más rápido, de hecho podía haberme presentado a finales de septiembre pero los médicos me han recomendado que no lo haga teniendo en cuenta que, a esas alturas, la temporada está casi terminada y el esperar puede ser mejor para poder potenciar bien con la rehabilitación.
Así que, entre unas cosas y otras, he decidido cortar la temporada aquí porque, para volver para un mes y sin estar al cien por cien no vuelvo, no sería justo para la afición.
- Por supuesto tu día a día, a fecha de hoy, no tiene mucho que ver con lo que imaginabas a principio de temporada, ¿cómo es el día a día de Andy Cartagena ahora?
- Raro, Santiago tenía muchas cosas firmadas para este año y, lógicamente a estas alturas, debería estar encima de un caballo, toreando. Pero no, me paso el día aquí en casa, haciendo rehabilitación varias horas.
Pero procuro no pensarlo mucho, ya que lo principal es recuperarme bien y del todo para reencontrarme con esa afición que me sigue no sólo en las plazas, también en estos momentos sé que los tengo a mi lado.
Siento por ellos más que por mí no poder cumplir las fechas en que me esperaban, lo demás, los ruedos y mis ilusiones pueden esperar a la temporada 2012.