"La ilusión y la esperanza no hay que perderlas nunca", me decía siempre mi abuela. Lo mismo debió decirle la de
Tomás Entero, al que esta mañana, con las prisas, se le caía una gota de café en los papeles de la oferta para gobernar el toreo. Y será esa mancha, si no encuentran argumentos contundentes, la que descarrile su tren del nuevo triunvirato hacia hacia la gerencia venteña.
Muchas eran las especulaciones que situaban a una segunda empresa o UTE en la carrera por
Las Ventas. La posibilidad que dejaba abierta
Pagés en sus declaraciones de hace pocos días la situaban en el punto de mira de profesionales y taurinos, en alianza, quizá, con la
Casa Chopera, la más poderosa de cuantas quedaban sin novio, a pesar de su anuncio de no concurrir mientras estuviera en la pelea
"tío José Antonio".
Pero hete aquí que, quedándose sin boda
Canoreas y Choperas, aparece en escena, como de incógnito, un
Tomás Entero que esperó a que no se le esperase para sembrar la incógnita. Nuevo triunvirato para asaltar el gobierno y descerrajar las siete llaves bajo las que se habían guardado los 25 puntos del canon. Todo ello, claro está, cuando la oferta de
Taurodelta está entregada desde el viernes, jugada que se antojaba clara de existir un nuevo participante.
¿Estaba al corriente
Taurodelta? Si no es así (se me antoja difícil), se podría vislumbrar una jugada a la contra de la
CAM para engordar sus arcas tras demostrar que el pliego que presentaron a bombo y platillo, y para el que buscaron la complicidad de la prensa, es un petardo de mil duros. Si, como sospecho, alguien vio desde la última fila que le estaban metiendo mano a su hermana, se nos desmorona el argumento de la bajada del canon para mejorar el espectáculo. Quizá por eso pedía
José Antonio que los ganaderos regalasen la bravura de dos utreros en sus novilladas de lujo...
Pero a
Tomás se le cayó el café en los papeles y la mancha tapó el cerco que levantaba la saya a las condiciones de la
CAM. Y la primera puntilla que se veía bajo la falda del pliego son las ambigüedades que no se ataron en su momento y que han sido el principal argumento esgrimido por
Carlos Abella cada vez que le han preguntado por la experiencia:
"Tres últimos años en plaza de primera ofreciendo más de diez festejos por temporada. El pliego lo deja bien claro", asevera el gerente. Muy claro no lo dejará cuando se ha permitido entregar la nueva oferta con la documentación correcta, como asegura
Entero, que ni se ha enterado de que en los papeles de su oferta está la dichosa mancha.
Pero llega el ruido y se ve el punto flaco en la plaza de Lisboa, de segunda categoría para
ANOET y su convenio; de primera para el Reglamento (como capital de país que es) y para el Ministerio de Cultura luso.
"Y para las liquidaciones de los artistas", dice
Rui Bento. Y en ese tejado anda la pelota, pero ya sólo le faltaba a la patronal de empresarios taurinos tener un conflicto diplomático internacional. Dejen a la
CAM que reparta las velas en este entierro.
En cualquier caso, y tal como se presenta el panorama, puedo apostar los palos del sombrajo a que a los papeles de
Tomás Entero le verán la gota de café, o tendrá un teléfono apuntado en el reverso, o una esquina mal doblada para que el carmín de sus labios no llegue a la
Mesa de Contratación. Y el ruido de los cascabeles ya le anuncia la salida de las mulillas. Luego, a la hora de dar explicaciones, ya encontrarán un
Karanka que se siente frente a los micrófonos...